VIVIR LA COMUNIDAD SERÁ SIGNO DE CREDIBILIDAD
Por: Mons. Juan José Hinojosa Vela
En la última cena del Señor con sus discípulos y, a manera de Testamento, dijo unas palabras lapidarias que seguramente calaron hondo en sus corazones.
Aquella noche solemne y triste; la noche de la institución de la Eucaristía y el Sacerdocio, quiere nuestro Divino Salvador comunicar lo que había escuchado de su Padre. Abriendo sus labios pronunció unas palabras que traspasaron los siglos; ya rogó Él por nosotros, y esa oración ciertamente siempre es oída, primero pide por aquellos a quienes llamó al principio, pero incluyó a cuantos hemos creído, o vamos a creer en Él a través del tiempo. "No ruego sólo por ellos, sino por aquellos que, mediante la Palabra de ellos, creerán en MÍ, a fin de que todos sean uno, como TÚ Padre es mÍ y yo en Ti, a fin de que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tÚ me enviaste. Y la gloria que tÚ me diste yo se la he dado a ellos para que sean uno como nosotros somos Uno: Yo en ellos y Tú en mi. A fin de que sean perfecto
|