EL MURO DE TRUMP: POR MUY ALTO QUE SEA UN TSUNAMI, TIENE QUE BAJAR DE NIVEL

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Un muro no puede separar lo que une el corazón y la historia

Monterrey, N. L. (www.pastoralsiglo21.org) 29 de enero del 2017.- Durante la rueda de prensa dominical, Mons. Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, dijo que la construcción del muro causará división y conflicto y pidió a las autoridades hagan una labor inteligente y sabia.

“México sabe lo que vale en sí mismo, no por la cuestión económica, sino por sus ciudadanos y su historia y eso no puede ser cancelado por una palabra o un mandato. Estamos seguros que tarde o temprano las cosas tendrán que volver a su nivel. Por muy alto que sea un tsunami tiene que bajar pronto de nivel”, expresó.

“Si te faltan al respeto, no hay que responder del mismo modo, eso lo hemos aprendido del Evangelio y también de la historia. Solo se arreglan los problemas donde hay personas inteligentes y sabias. Hoy se requiere que quienes nos representan hagan una labor muy inteligente y muy sabia, porque México es grande también, tiene una historia y es un país lleno de fortalezas. No perdamos la seguridad en nosotros mismos y eso nos permitirá en un diálogo respetuoso seguir adelante”, agregó.

También habló sobre el descontento, las voces que exigen justicia, las situaciones incomprensibles, el sentimiento de malestar y la confusión que prevalece entre muchos y llamó a la prudencia y al respeto mutuo.

“La construcción de un muro, propuesta del Presidente de los Estados Unidos, lejos de proteger al pueblo, es causante de división y conflicto, especialmente para cientos de familias que viven en las fronteras, por lo que unimos nuestra voz, como Iglesia de Monterrey a la de los Obispos de México y Estados Unidos, para pedir a las autoridades que, en el diálogo, busquen una solución conciliadora a esta situación que daña la dignidad de las personas”, dijo.

“El muro no dejará de ser artificial porque las relaciones que hay entre EU y México son relaciones vitales, históricas y bien enraizadas. Familias mexicanas tienen familias en EU y viceversa; un muro no puede separar lo que une el corazón y la historia. Hago un llamado desde la caridad para que todos nos esforcemos en ser auténticos promotores del bien estableciendo lazos fraternos que conduzcan la vivencia del amor en una sociedad tan necesitada de afecto y solidaridad llevando la práctica lo que sabemos que nos dará tranquilidad y esperanza”.

México se ha distinguido siempre por trabajar por la paz entre las naciones y así tiene que seguir está táctica y esperamos que por el bien de nuestros connacionales todo esté en paz, porque ¿quiénes son los que sufren? Los más pobres y nos duele que esta situación pueda dañar a las familias más necesitadas de nuestro país que no tienen empleo ni futuro económico.

Mons. Rogelio compartió que están haciendo lo que está de su parte para ayudar “en medio de nuestras pobrezas a los migrantes que pisen estas tierras, pues se puede agotar el bolsillo, pero nunca el corazón del pueblo de Nuevo León”.

Por Rocío Díaz