SILAO, GUANAJUATO. (Pastoral Siglo XXI) 1 febrero 2009.- El cerro El Cubilete se pintó de colores, cantos, oraciones y sobre todo una fe que movió los corazones de alrededor de 25 mil jóvenes de todo México.
La Montaña de Cristo Rey, representa uno de los íconos más importantes de la fe católica en el país, es ahí a donde llegan peregrinaciones todos los años para visitar al Cristo de la Montaña y escuchar misa en su templo.
Por parte de la Arquidiócesis de Monterrey, y coordinados por la Pastoral Juvenil, fueron poco más de 500 jóvenes de distintas parroquias y movimientos, los que participaron en está impórtate peregrinación.
La marcha empezó poco antes del amanecer y los jóvenes emprendieron su camino por 14 kilómetros hasta los pies de Cristo Rey. Todos uniformados con playeras significativas de sus Diócesis de origen, algunos cantando, otros rezando y hubo quienes incluso llegaron bailando.
Con altavoces, los jóvenes gritaban y cantaban, echaban porras a sus lugares de origen, y daban las gracias de estar en El Cubilete.
Cerca del medio día en la Ermita, se celebró la eucaristía, presidida por el Arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago.
Durante la Misa se leyó un mensaje del nuncio Apostólico en México, Mons. Christophe Pierre, quien señaló: ,"¡Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz, del que anuncia felicidad, del que proclama la salvación (…). Tus centinelas levantan la voz, gritan todos juntos de alegría, porque ellos ven con sus propios ojos el regreso del Señor" (Is 52, 7-8). Palabras del Profeta que hoy aquí se actualizan en el entusiasmo y en el intenso vibrar de sus voces juveniles que despiertan en mí espíritu sentimientos de viva esperanza: con ustedes, la Iglesia siente llenarse de renovadas energías.
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